Vaginismo

¡Hola a tod@s! Hoy volvemos con una nueva entrada del blog, esta vez para poder hablar sin tapujos de un problema que sufren muchas mujeres y que repercute en las parejas, para dar visibilidad a un problema más común de lo que parece; la dispareunia o vaginismo.

¿Qué es el vaginismo? Es la dificultad de mantener relaciones sexuales por la contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico, lo que hace el acceso de la vagina más pequeña provocando dolor y no solo durante el coito, si no que también podría provocarlo el ponerse un tampón o acudir a las visitas rutinarias del/la ginecólogo/a.

La gran mayoría de mujeres no habla de este problema y suele ser por vergüenza y por la falta que hay de información. Es una situación desesperante ya que no saben dónde acudir para poder ponerle solución.

Esto va creando una huella emocional. Se sienten culpables por ese dolor y de no poder disfrutar de sus relaciones, lo que acaba afectando a la pareja, que se acaba sintiendo insegura, incluso también llegan a sentirse culpables e impotentes por no saber cómo ayudar. Pero esta patología SÍ tiene solución.

Por un lado se puede acudir a un psicólogo/a  y/o sexólogo/a, y por otro lado, está la fisioterapia especializada, que ayuda a relajar toda la musculatura del suelo pélvico y a reequilibrar toda la musculatura que se relaciona con la musculatura pélvica mediante terapia manual, técnicas internas y externas, así como con aparatología.

En mi caso, cuando las pacientes acuden a mi consulta con vaginismo me gusta que vengan con sus parejas para que sean parte activa del tratamiento y poder trabajar luego juntos en casa. Además, esto les ayuda a entender mejor la situación y a sentirse útil frente a este “problema”, y en mi experiencia clínica, he visto que hay mejores resultados.

Combinar estas terapias es muy efectivo, es un proceso lento, pero con muy buenos resultados, ya que vuelven a disfrutar de relaciones plenas. Pero, en el caso de que éstas no funcionasen, cabe la posibilidad de realizar una operación bastante sencilla que consiste en sustituir el tejido que produce dolor por la mucosa del suelo pélvico.

Cristina Albors | Fisioterapeuta y Osteópata

Abril 2019

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